Mang Mang 小鹿蔓蔓

¿Cómo se lava y se cuida el arrullo para bebé?

2025.03.14


El arrullo del bebé está en contacto estrecho con su piel todos los días, por lo que no se puede descuidar su limpieza y cuidado. Al lavarlo, muchas personas solo se fijan en que quede limpio por fuera, pero la temperatura del agua, la elección del detergente e incluso la forma de tenderlo influyen en la vida útil y la seguridad del arrullo. ¿Quieres que el arrullo se mantenga suave y limpio sin irritar la piel de tu bebé? Este artículo reúne los pasos correctos para lavar el arrullo del bebé y los puntos clave de su cuidado, para que cada uso sea tranquilo e higiénico.

Claves para lavar y cuidar el arrullo del bebé

Antes del primer uso, lávalo bien con agua fría y un detergente neutro especial para bebés, para eliminar los auxiliares del proceso textil que puedan quedar de la fabricación y evitar posibles reacciones alérgicas en el bebé.

  1. Se recomienda agua fría o tibia a 40 grados.
  2. Secado a baja temperatura o al aire en un lugar ventilado
  3. Planchado a baja temperatura, secado a baja temperatura.
  4. Lava por separado la ropa de colores claros y oscuros; y lávalo aparte de la ropa de los adultos
  5. Al meterlo en la lavadora, es mejor usar una bolsa de lavado de malla.
  6. Antes de tender, escúrrelo si lo lavas a mano, o centrifúgalo en la lavadora, y aprovecha el sol para desinfectarlo.
  7. Usa un detergente suave o específico para bebés; puedes aumentar los aclarados para evitar restos de detergente.
  8. No uses lejía corrosiva ni irritante.
  9. Para evitar manchas rebeldes, trata las manchas lo antes posible: remójalo unos 30 minutos en bicarbonato de sodio y frota con más fuerza la zona afectada. Después de remojarlo, métalo en la lavadora y la suciedad saldrá con facilidad.
  10. No lo dejes en un ambiente húmedo y límpialo con frecuencia para evitar el moho.

Factores a tener en cuenta al elegir un arrullo

Al elegir un arrullo para el recién nacido, los padres primerizos pueden tener en cuenta los siguientes factores:


  1. Material: elige materiales suaves, transpirables y amables con la piel del bebé.
  2. Adaptación a la estación: elige el grosor adecuado a cada estación.
  3. Talla: como las tallas pueden variar según la marca, te recomendamos elegir según la edad, el peso del bebé o la talla de pañal.
  4. Diseño del arrullo: da prioridad a los de buena elasticidad y diseño para dormir boca arriba, y evita los diseños demasiado complejos, para reducir las dificultades al ponerlos, quitarlos y cambiar el pañal.
  5. Cantidad: para facilitar el lavado y el cambio diarios, te recomendamos tener al menos dos arrullos.



Si dominas la forma correcta de lavarlo y cuidarlo, no solo alargarás la vida útil del arrullo, sino que también te asegurarás de que tu bebé duerma cada día en el abrazo más suave y limpio. Elige un arrullo de material transpirable, suave y fácil de lavar, y ten 2 o 3 para ir alternando; así será más cómodo tanto en el lavado diario como en los cambios de estación.

▶ Más información:¿Cómo elegir un arrullo para recién nacido? ¿Cuánto tiempo se envuelve al bebé?